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Camino de Ronda de Rosas a Cala Montjoi

Los amantes del senderismo y aquellos a los que les gusten las caminatas bucólicas no se pueden perder este paseo junto al mar disfrutando de las increíbles vistas del Mediterráneo. El origen del término camino de ronda proviene de las rondas o guardias que hacían las patrullas de la Guardia Civil, que caminaban resiguiendo la costa para controlar el contrabando. El camino de ronda de Roses a cala Montjoi se divide en dos tramos de diferente dificultad pero ambos muy asequibles.

Primer tramo: de Roses a la Almadrava

Podríamos considerar este tramo el más sencillo de los dos al tratarse de un camino pavimentado y discurrir en su totalidad por terreno urbanizado con muy poco desnivel. Este tramo lo forman un total de 2,5 km que se pueden hacer en dos horas y media (ida y vuelta).

El itinerario empieza en el faro de Roses, justo debajo del castillo de la Trinidad, y se mantiene prácticamente llano con algún tramo de escalera. Una vez llegamos a la cala de Canyelles Petites veremos los pequeños islotes llamados els Brancs, que dan nombre a nuestro restaurante gastronómico. Si seguimos el camino pasaremos justo por debajo del hotel, desde el cual tenemos acceso directo a este precioso camino. Finalmente llegaremos a la playa de la Almadrava, que toma su nombre de una antigua técnica de captura de atún que en ella se practicaba. L’Almadrava es la última gran playa que hay en el sur del Cap de Creus antes de acceder a la zona de Parque Natural y desde aquí podemos volver atrás hasta el punto de origen o bien continuar el camino hasta cala Montjoi, donde se encuentra el mítico restaurante elBulli.

Segundo tramo: de la Almadrava a cala Montjoi

Este tramo comporta un poco más de dificultad ya que dejamos atrás el terreno urbanizado para tomar una estrecha senda de tierra que se adentra en el Parque Natural del Cap de Creus durante algo más de 4 km. Necesitaremos unas cinco horas (ida y vuelta) para completar este recorrido que discurre entre escarpados y vegetación de pinar y matorral típicamente mediterránea.

Un quilómetro después de haber iniciado el camino en la cala Almadrava llegaremos a la primera parada, punta Falconera, ancestral hábitat de halcones (del catalán falcó, halcón). Este enclave, con dominio visual de toda la bahía de Roses, fue ocupado por militares entre 1944 y 1993 debido a su estratégica situación. Son todavía visibles un conjunto de cinco búnkeres conectados por pasillos y galerías subterráneas que formaban parte del plan de fortificación del eje pirenaico creado por el gobierno franquista para defenderse de un posible ataque aliado en el contexto del final de la Segunda Guerra Mundial. A principios de este siglo, el Ayuntamiento de Roses adquirió los terrenos a los militares y con motivo de ello se celebra a mediados de primavera “l’Aplec de Falconera”, una fiesta popular que reúne vecinos de Roses para disfrutar de este magnífico paraje. A partir de este punto el camino se adapta al terreno y el desnivel aumenta y disminuye paulatinamente. Durante este tramo pasaremos por varias caletas de aguas claras, como cala Murtra (nudista) y cala Rostella, y otras de más difícil acceso pero muy atractivas para submarinistas y bañistas. Una vez en cala Montjoi habrá que regresar por donde hemos venido. 

Los más osados pueden continuar hasta Cadaqués, una excursión de un total de 20 km (ida) desde el faro de Roses que se completa en unas siete horas.